Redes de cable
Redes de cable
Frente a otros modos de comunicación “por hilos”, la fibra óptica es el medio para la conexión de dos dispositivos que, en la actualidad, presenta las mejores cualidades: posibilita mayores capacidades de transmisión y la atenuación de la señal para una distancia dada es menor.
Las redes que emplean fibra en todo el trayecto fibra hasta el hogar ofrecen, por consiguiente, inigualables prestaciones. Pero no son una opción económicamente válida en todos los casos. El coste del despliegue en zonas residenciales, aun con densidades de abonados medias y elevadas, es difícil de rentabilizar. De ahí que se buscara una solución viable económica y técnicamente que son las redes híbridas de fibra óptica y cable coaxial. Es a este tipo de redes, en las que la fibra se utiliza en la red troncal y posiblemente hasta el repartidor instalado en el barrio [1], a las que nos referimos cuando genéricamente hablamos de el cable [2].
Pese a la limitación que impone el uso del coaxial, las redes de cable pueden transmitir un alto volumen de información por lo que es posible integrar por esta vía la casi totalidad de los servicios de telecomunicación: telefonía, televisión y datos.
El cable (al contrario que, por ejemplo, el ADSL) no es un servicio dedicado para cada usuario. La transmisión de datos se realiza a través de un medio de acceso común en el que un grupo de usuarios comparte un ancho de banda generalmente grande, por ejemplo un canal de 6 MHz con una capacidad de entre 10 y 30 Mbps. Ello implica que la calidad del servicio no es constante, degradándose conforme aumenta el número de conexiones o el tráfico que generan los ya conectados. Sin embargo, debido a la naturaleza racheada (a ráfagas) del tráfico de datos, aunque muchos usuarios compartan una cierta capacidad de transmisión el número de accesos simultáneos en cada instante es considerablemente menor y cada uno de los conectados aprecia una capacidad efectiva mayor que el resultado de dividir la capacidad total entre el número de usuarios[3].
Este acceso compartido tiene una ventaja y es que las redes de cable permiten la expedición simultánea de datos a grupos de clientes, lo que es útil para servicios de noticias, juegos multiusuario o descarga de programas. En las redes con circuitos dedicados es necesario hacer copias de la información y enviarlas a cada usuario por su canal respectivo, lo que es mucho menos eficiente.
Los abonados a una red de cable están permanentemente conectados aunque es posible la facturación por el tiempo en que se utilizan realmente los recursos del sistema o, también, por el volumen de datos intercambiado. Para la conexión, necesitan un módem específico para este tipo de redes módem de cable.
Para saber más
La banda de frecuencias utilizada en las redes de cable llega hasta casi 1 Ghz. En el sentido red-usuario (sentido descendente) se utiliza la banda comprendida entre 86 y 862 MHz que a su vez se divide en varias sub-bandas: banda de radiodifusión sonora en FM (87,5-108 MHz), banda reservada para servicios analógicos (108-606 MHz), banda reservada para canales digitales de televisión y otros servicios digitales (606-862 MHz). El canal de retorno del abonado a la red ocupa el espectro comprendido entre 5 y 55 MHz.
Referencias
- ↑ El progreso en el número de conexiones de banda ancha está haciendo que la fibra óptica se utilice en cada vez más partes de las redes (y no sólo “de cable”, lo que a su vez hará progresivamente difícil establecer barreras claras entre unos y otros tipos de redes “por hilos”). Aunque a veces se distingue entre redes con fibra hasta la manzana (FTTC, fiber to the curb) o fibra hasta el bloque (FTTB, fiber to the building), la verdadera diferencia cualitativa la marca la “fibra hasta el hogar” o FTTH (fiber to the home).
- ↑ En ocasiones se habla de redes HFC utilizando la sigla inglesa (hybrid fiber coaxial).
- ↑ En otras palabras, en una red local la capacidad de transmisión y recepción de datos que “percibe” cada usuario de un total, por ejemplo, de cien es bastante superior a la centésima parte del caudal total. Simplificando, el usuario utiliza recursos en el preciso momento en que los necesita y los libera inmediatamente para que puedan ser utilizados por el resto de abonados. Este fenómeno se conoce como multiplexado estadístico del tráfico de la red.
