Oligopolio

Una situación que se da cuando en un mercado el número de oferentes (vendedores) es bajo y el número de demandantes o clientes alto. En ese caso, se suele decir que se trata de un mercado oligopolístico.

Es uno de los tipos de mercados imperfectos: cuando la competencia es pura y perfecta las ofertas son independientes, pero en los casos de oligopolio el margen o beneficio de cada productor depende de la actitud de sus competidores.

Dicho de otro modo: pocos oferentes implica que la competencia se da entre aquellos que tienen peso significativo en el mercado.

En un oligopolio cada operador es capaz de identificar claramente a sus competidores y precedir cómo se comportarán cuando él tome decisiones sobre cambio de precios. Por tanto, hay cierta interdependencia entre las decisiones de los operadores.

Estos comportamientos pueden conducir: bien a situaciones de conflicto (no-cooperativas), o a situaciones de acuerdos entre competidores.

Las causas del oligopólio son próximas a las del monopolio. Y las causas institucionales o las causas indirectas son comunes a ambas situaciones.

En términos generales se puede afirmar que las situaciones de oligopolio se sustentan por barreras de entrada que impiden o desaniman la entrada de nuevos competidores. [1]


  1. Para más información sobre materias microeconomía puede ver: Curso Microeconomía III, UNED y Curso web de la Universidad de Burdeos (en francés)