Modelos regulatorios del espectro


En la actualidad se emplean tres modelos para regular el espectro radioeléctrico: Comando y Control, Mecanismos de mercado y Uso común.[1]

Comando y Control

Bajo este modelo la Autoridad Nacional de Regulación (ANR) determina cómo se puede usar el espectro y especifica para qué servicios y con qué tecnologías. La NRA también decide quien puede usar cada franja de espectro, durante cuanto tiempo y bajo qué condiciones (P.Ej. imponiendo obligaciones de despliegue) Es un enfoque restrictivo en el que la NRA ha de fijar los parámetros fundamentales. En estos casos se suele emplear un sistema de concurso (que a veces se conoce como beauty contest o concurso de belleza) para decidir quien recibe el derecho a utilizar el espectro. La fórmula de Comando y Control es la que más de ha utilizado hasta la fecha.

Mecanismo de Mercado

Esta modalidad precisa que primero se haga una definición muy clara de los derechos de uso del espectro que se va a adjudicar. Y una vez pasada esa etapa inicial, entran en juego las fuerzas del mercado. Esto quiere decir que la asignación inicial de espectro se efectúa mediante subasta; después de la cual las licencias se pueden transferir mediante mecanismos de mercado. Los concesionarios o quienes compren una concesión tendrán libertad de determinar que servicios ofrecen y con qué tecnología. Se les debe conceder la máxima libertad de decisión, puesto que es una decisión comercial que está basada en factores de mercado.

Uso Común

En este modelo no hay adjudicaciones ni usos exclusivos de modo que múltiples usuarios comparten una misma banda de frecuencias. Aparte de las condiciones de licencia o de uso nacional que estipulan para qué se puede usar la banda y con qué limitaciones,o hay más restricciones. De hecho es una fórmula que solamente sirve para comunicaciones de corto alcance y baja potencia como bluetooth, telemandos y redes de area local inalámbricas. No queda claro si se encontrarán fórmulas que permiran un uso común de más potencia y alcance.

En los modelos de negocio que tengan fuertes inversiones con un retorno largo es esencial tener derechos exclusivos puesto que si no, la capacidad futura no quedará clara por el riesgo de sufrir interferencias. Por tanto, esta fórmula es válida en los casos donde los usuarios toleran o pueden gestionar las interferencias y no exigen tener derechos de uso exclusivo.

El acceso abierto es deseable como mecanismo que liberaliza el mercado y hace cierta presión competitiva, pero tiene límites técnicos y económicos que impiden emplearlo en todos los casos. Por tanto la ANR ha de sopesar con mucho cuidado cuando libera una banda para uso común y ha de tener presente que si lo hace será muy dificil dar marcha atrás.


  1. Basado en el documento de UIT The Regulatory Environment for Future Multimedia Mobile Services 2006


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